‘Punishment Park’, de Peter Watkins. (1971).

Falso documental. Watkins nos muestra la vida dentro de un lugar creado por el gobierno Estadounidense para castigar a disidentes ideológicos y/o políticos con el nada sutil nombre de ‘Punishment Park’. Así, incluso al menos agudo de los espectadores le quedará muy claro cuál es la razón de ser de semejante lugar. 


La cámara registrará, pues, como los prisioneros exponen largamente sus preciados puntos de vista e idelogías; esto cuando el fascismo de los  represores no los intente hacer callar, o, les imponga, precisamente, castigos para agotarlos física, mental, e intelectualmente. El cineasta tendrá acceso ilimitado a todos los procedimientos; violentos o no, legales o no, fascistas o no, llevados a cabo dentro de este lugar.


Después de un rato, ya sea media hora, ya sea una hora, identificar qué prisionero pronunció qué diálogo se convertirá en una tarea difícil. El espectador compartirá, aunque sea en una medida reducida, el agotamiento de los prisioneros.