Filme sobre la ciudad de Ámsterdam bajo la lluvia. La cámara de Ivens registra, con ángulos y encuadres siempre inventivos, a la gente y los edificios de la capital Holandesa y cómo cambian con la lluvia cayendo sobre ellos.
Los rostros, las gotas, los reflejos creados por el agua, las superficies mojadas; son el leitmotiv del director, y nos muestran el devenir en la urbe ya mencionada; siempre la misma, siempre cambiante.
Otro aspecto digno de mencionar es la importancia que Ivens le otorga a los medios de transporte, tal vez como símbolos del progreso, tal vez como símbolos de la deshumanización; lo que es seguro es que logran un efectivo contraste con las figures humanas; prácticamente inmóviles.

