Todo comienza con el recuerdo de unos niños finlandeses. A partir de ahí, la narradora nos relatará las experiencias del álter ego de Marker en Japón, Cabo Verde y San Francisco.
Este álter ego nos hará partícipes, de alguna manera, de la vida en Japón, mentirá, creará mitos, reflexionará sobre el cine, sobre el acto de “capturar” a alguien o a algún evento con una cámara, reflexionará sobre el papel del cine en nuestras y en su conciencia y subconsciencia.
‘Sans Soleil’, nos muestra, sin cortapisas, los aspectos absurdos, paradójicos, y también incomprensibles de la vida humana y de las diversas barreras, ya sea espaciales, culturales, ideológicas, políticas, de lenguaje, etcétera, que nuestra especie se impone a sí misma.
Buscando siempre ciertas imágenes en los lugares que visita, Marker nos comparte sus obsesiones, y, de diversas maneras, también sus descubrimientos, sus dudas, e incluso sus miedos. El cine una vez más como el medio perfecto para transmitir casi cualquier cosa que el autor desee.

