‘Les Maitres Fous’, de Jean Rouch. (1955).


Excelente ejemplo de la ira que puede causarle a muchas personas, grupos y naciones verse reflejados en el espejo del arte.

Rouch, antropólogo francés, se trasladó a África en 1941. Años después, comenzó a filmar a sus objetos de estudio, lo que derivó en su interés por hacer cine.

El filme retrata las actividades del movimiento hauka en Níger, el cual consiste en personas que bailan, caminan, gritan, asesinan animales y comen de cierta manera para hacer creer a la gente que están “poseídos por espíritus”. También gustan de escupir espuma, como se puede apreciar en la imagen:



Lo importante en el filme no es precisamente el retrato de los hauka en sí mismo, sino la manera en que evidencia lo fácil que es engañar a la gente, o el deseo de la gente de ser engañada.

También, podríamos decir, habla acerca de lo fácil que es engañarse a sí mismo.



Los hauka, con sus pequeños espectáculos, le daban a la gente algo que quería, se divertían y reforzaban sus supersticiones, con las que vivían cómodamente.

Dice mucho acerca de Níger y de los hauka el hecho de que el filme haya estado prohibido por años en el país Africano.