A veces pareciera que los avances tecnológicos, en lugar de mejorar la vida de los seres humanos, hacen exactamente lo contrario.
Farocki, en mi opinión, expone puntos muy convincentes a favor de esta percepción con este documental.
Desde la Guerra del Golfo, los conflictos armados se llevan a cabo con gran ayuda de la tecnología. Pareciera que cada vez más, lo único que hay que hacer es presionar botones para provocar muerte y destrucción.
La ausencia de humanidad que podemos apreciar en todos los conflictos armados se está convirtiendo en algo cada vez más literal.

