En este documental, Wiseman nos deja entrar en uno de los llamados public housing developments de Chicago, Illinois.
El cineasta, como es su costumbre, nos muestra sin obstrucciones ni cortapisas la manera en que la vida se desenvuelve en este ambiente.
Vemos la burocracia, las tensiones, las deficientes condiciones de vida de los habitantes, etcétera.
Una secuencia retrata las dificultades que tiene que pasar un fontanero para que la anciana que vive en el departamento en el que está trabajando comprenda lo que tuvo que hacer. Después, cuando el hombre se dispone a marcharse, le pide a la anciana que firme un documento, a lo que esta responde: “I don’t write.”
La secuencia expone al espectador, de manera magistral, como siempre en la obra de Wiseman, un problema bastante grande: muchas veces tener un techo sólo resuelve uno de los muchos problemas de esta gente.

