Ejempo de direct cinema. Los cineastas siguen a cuatro vendedores door-to-door de biblias.
El enfoque es en uno de ellos, avanzado de edad, de nombre Paul Brennan. Brennan, de origen irlandés, es uno de los vendedores más experimentados de la compañía.
El espectador se dará cuenta de cómo Brennan está cayendo en la cadena alimenticia de las compañía para la que trabaja. Brennan, consciente de sus fracasos cada vez mayores, se muestra estresado, preocupado y tenso.
En una secuencia, somos testigos de la hostilidad con la que son recibidos estos vendedores que no se dan por vencidos hasta que los clientes, hartos de perder el tiempo y de las insistencias, terminan accediendo a comprar algo completamente inútil que les es vendido a precios bastante elevados.
En la secuncia citada, el esposo de una clienta potencial, queriendo echar a Brennan de su casa, reproduce en su tocadiscos una fastidiosa canción a máximo volumen, haciendo casi imposible la comunicación entre Brennan y su víctima.
Fuera de lo risible de la situación, la secuencia se convierte en un auténtico resumen de la esencia de la película.

